domingo, 19 de mayo de 2019
Nervo en Montevideo
Los últimos días de Amado Nervo en Montevideo, hasta su muerte el 24 de mayo de 1919. Un reportaje histórico escrito por Guillermo G. Espinosa para Laberinto, suplemento cultural de Milenio Diario de Ciudad de México.
domingo, 24 de marzo de 2019
El Centinela y los periódicos de trinchera en Paraguay
El Centinela fue el nombre de un
periódico de Paraguay. Fue el primero de cuatro publicaciones que
llaman periódico de trinchera o periódico combatiente. Circulo
menos de un año, de abril a diciembre de 1867.
Fue un órgano de
propaganda del ejército paraguayo, en guerra con Brasil, Argentina y
Uruguay, la Triple Alianza, de 1864 a 1870. Cumplió la misión de dar aliento a las
tropas y a los civiles en textos que combinan los géneros
periodísticos y literarios, en prosa y poesía. Después llegaron:
El Cabichuí en mayo del mismo 1867; y en julio, Cacique Lambaré. En
1869, hacia el final del conflicto, circula Estrella, de vida
efímera, como el resto. Hay al menos tres publicaciones periódicas
que precedieron a los combatientes, El Paraguayo Independiente
(1854), el Eco de Paraguay (1855-18579) y El Grito Paraguayo
(1858-1859). La colección de estos impresos está en la hemeroteca
de la Biblioteca Nacional de Paraguay.
| Periódico de trinchera de Paraguay. 1867. Foto: GGEdelosM |
lunes, 12 de noviembre de 2018
Cultura pop de Argentina en calcomanías
La gente tiene orgullo en esta ciudad del norte argentino de haber visto nacer y crecer a políticos como Ernesto "Che" Guevara, al futbolista Leonel Messi, el rockero Fito Páez y el actor cómico Alberto Olmedo. Desde luego, le rinden culto a Diego Armando Maradona y al genio loco de Charlie García.
como todo punto de llegada y salida, está colmado de gente desde que sale la luz del sol hasta que se extingue.
Nada como una terminal de autobuses para reflexionar sobre el paso efímero de la vida, el mundo, las cosas que nos rodean de manera inmediata, las distancias y la gente que pasa, que camina, va y viaja, dejando huella como estos héroes de la cultura pop argentina.
Etiquetas:
Alberto Olmedo,
Charlie García,
Cultura pop argentina,
Diego Armando Maradona,
Ernesto °Che° Guevara,
Leonel Messi
miércoles, 19 de septiembre de 2018
El Fanal, en los anales de la nada
El Fanal de Villa de Artigas es un periódico sin lienzo, en un lugar
que perdió su nombre. Existe únicamente en las cartas que escribió su fundador,
Andrés Pérez Vila, hablando de algunas de las informaciones que publicó en 1855,
en una pequeña población de la costa atlántica del Uruguay, que ahora se llama
Rio Branco.
| El libro que cuenta la trágica historia de El Fanal de Cerro Largo, Uruguay Foto: ggem |
El libro es en sí mismo una rareza. Fue publicado en una edición
particular en Buenos Aires con el título de "El
Fanal" 1855 -1955. Contribución a la historia del periodismo uruguayo.
La publicación del libro tiene mucho sentido porque presenta testimonios de la
impresión y circulación de un periódico de la zona rural uruguaya, a unos 300
kilómetros al norte del puerto de Montevideo, entre marzo y diciembre de 1855.
Su redacción tiene un aire romántico, de prosa
formal y solemne. El autor se refiere al conjunto de sus 30
textos como un "opúsculo", término que suele darse a una obra breve que
pontifica la vida de una persona, generalmente héroes, militares, hombres de
Estado y científicos. El capítulo titulado "Una centuria
periodística", que alude al aniversario del periódico del que no hay un
solo ejemplar, describe el hecho mismo de la publicación:
"Tal era la época y el ambiente local en el que el choque del
pedernal de la barbarie, con el tosco eslabón de la incipiente cultura patria,
encendió esta primera chispa, este "Fanal" que, por tan corto
espacio, brilló en el horizonte del solar nativo, para caer de pronto,
sorpresivamente, como fugaz meteoro, señalando el derrotero a la futura prensa
rural.
"Puede, en verdad, decirse que en su corta trayectoria trazó un
arco de luz -su propio arco del triunfo-, bajo el cual debía pasar nuestra
prensa de tierra adentro, que, desde entonces acá, constituye un alto timbre de
honor en el concierto periodístico de América". (1)
El periódico se publicaba dos veces por semana y cada número fue redactado por un
hombre de apellido Uriarte, cuyo nombre de pila se desconoce. Tampoco se sabe
en qué fecha precisa comenzó a circular El
Fanal y es Corbacho quien supone y apunta a marzo. La pérdida de una parte
del archivo epistolar es la causa de ese vacío en la información.
El Fanal surge en la vida de
Villa de Artigas al final del conflicto conocido como la Guerra Grande, que
duró más de una década y alineó en dos bandos a fuerzas políticas aliadas
transnacionales de Argentina y Uruguay, los federalistas con los colorados y
los unitarios con los blancos, en alguna medida, los intereses de las elites comerciales y agropecuarias encontrados de frente. El poder asentado en Buenos Aires contra las provincias del interior, que tuvieron en Montevideo su principal bastión y refugio de exiliados argentinos.
Corbacho dice que El Fanal es el único periódico fuera de Montevideo al momento de su fundación. El periódico recogía informaciones provenientes de la capital para ser "tribuna periodística", "independiente",(2) dice el nieto de Pérez Vila, con suscriptores no solo en la villa, sino también en la campiña, entre los hacendados. Fue también suscriptor el jefe político del departamento de Cerro Largo, Dionisio Coronel, caudillo involucrado en primera línea en un hecho de armas en 1853.
Las imprentas a mediados del siglo XIX todavía eran, en su gran mayoría, máquinas que no habían cambiado mucho respecto a lo que dejó Gutenberg en el XV. (3) Una prensa era capaz de producir 300 periódicos durante una noche, con al menos un par de operarios que armaban los textos en las cajas, escogiendo cada tipo móvil; cuando terminaban de preparar la placa tipográfica, procedían a imprimir sobre el papel, haciendo descender la prensa y así, una y otra vez.
Corbacho dice que El Fanal es el único periódico fuera de Montevideo al momento de su fundación. El periódico recogía informaciones provenientes de la capital para ser "tribuna periodística", "independiente",(2) dice el nieto de Pérez Vila, con suscriptores no solo en la villa, sino también en la campiña, entre los hacendados. Fue también suscriptor el jefe político del departamento de Cerro Largo, Dionisio Coronel, caudillo involucrado en primera línea en un hecho de armas en 1853.
Las imprentas a mediados del siglo XIX todavía eran, en su gran mayoría, máquinas que no habían cambiado mucho respecto a lo que dejó Gutenberg en el XV. (3) Una prensa era capaz de producir 300 periódicos durante una noche, con al menos un par de operarios que armaban los textos en las cajas, escogiendo cada tipo móvil; cuando terminaban de preparar la placa tipográfica, procedían a imprimir sobre el papel, haciendo descender la prensa y así, una y otra vez.
Uruguay, que tenía un escaso cuarto de siglo de vida, pasó casi una
década y media ensartada en aquella guerra sin fronteras, la Guerra Grande, que los historiadores
en Uruguay circunscriben al periodo 1839 y 1851, no obstante que las
hostilidades prevalecieron hasta 1852, cuando ocurre la batalla de Caseros, en
territorio argentino. Todavía en la siguiente década, Uruguay volvió a
cimentarse con una revuelta en 1855, que terminó con la firma de un acuerdo entre
el general Venancio Flores, un colorado, quien fue depuesto del gobierno, y el
general Manuel Oribe, un blanco que recién volvía del exilio en Brasil.
Pérez Vila relata ese pasaje en el que Flores sale de Montevideo,
organiza en el interior la defensa de su gobierno y para de vuelta frente a
Montevideo al mando de un millar de hombres armados. Un grupo de comerciantes
negoció el regreso del gobernante legítimo. Pérez Vila narra este episodio para
presumir a un suscriptor poderoso llamado Camilo Silva que El Fanal había
publicado la información sobre el acuerdo de paz.
"Estas eran nuestras últimas noticias, cuando en este momento
acaba de llegar un chasque con los oficios de la paz de fecha 2 [de
septiembre], que en el acto se mandó imprimir en "El Fanal", y le
remito un boletín, pues aunque no trae pormenores, es de gran interés para el
país". (4)
La intención de Pérez Vila de impresionar al destinatario de la misiva
era la de convencerlo de ser suscriptor de El
Fanal, destacando a la prensa montevideana como una fuente de información
del bisemanario de Villa de Artigas, homónimo de otro periódico de Uruguay,
publicado entre 1832 y 1834 de la villa de Canelones. Lo escribió así:
"Demoré el correo por esperar el de Montevideo, que llegó esta noche,
a fin de enterarme de las noticias de la paz, que efectivamente confirman los
diarios... Ud. puede tomar El Fanal
desde el 1 de octubre y nos dirá por cuánto tiempo lo suscribo, si por tres o
seis meses". (5)
Los periódicos a mediados del siglo XIX, hechos por dos o tres
personas, solían tener una vida efímera. El
Universal, uno de los más longevos de la primera mitad, existió nueve años,
de 1829 a 1838. La mayoría vivía meses, no solo en Uruguay, sino en todo el
mundo occidental. En dos cartas de marzo de 1856 -una de ellas al citado Camilo
Silva-, Pérez Vila reveló que Uriarte, el redactor y maestro, se había ido a
radicar a Buenos Aires sin mediar explicación y lo lamentó: "¡Murió El Fanal!". Que este hecho sea reportado en los anales de la nada.
***
1) Corbacho,
Julio, R., "El Fanal" 1855 -
1955, Buenos Aires, Talleres Gráficos del Colegio León XIII, 1954, P. 31.
2) Op cit, P. 21.
3) La
prensa activada con la energía generada por el vapor fue puesta en servicio en la
segunda década del siglo XIX en Londres. Pasaron varias décadas para que se implantaran
esas máquinas en Sudamérica.
4) Op cit, Pp. 63-64.
5) Op cit, P. 65.
5) Op cit, P. 65.
jueves, 13 de septiembre de 2018
El hombre sin pueblo
Este billete de Colombia, actualmente en curso, porta una
frase dicha por Jorge Eliécer Gaitán, un líder político de la década de los
cuarenta: "Yo no soy un hombre, soy un pueblo... El pueblo es superior a
sus dirigentes". Gaitán fue asesinado poco tiempo después de haber hecho
esta declaración, cediendo paso a una espiral de violencia en Colombia que
primero se expresó en los disturbios del Bogotazo de abril de 1948 y luego en
la insurgencia guerrillera de 1964, que duraría seis décadas. Aquella
ambigüedad retórica-discursiva nos recuerda que no hay nada nuevo bajo el sol. Al
final, la voz del hombre que perdió todo, inclusive el pueblo.
domingo, 29 de julio de 2018
Montevideo, 1890.
Viñeta
publicada en la revista Caras y Caretas, mofándose de políticos de la época,
caricaturizándolos como langostas que invaden Montevideo.
Como las viejas plazas españolas, tipo claustro, en el contorno hay
portales que aquí daban continuidad a un mismo pasillo, conocido como "La
pasiva".
La imagen muestra en
el centro la catedral, ahora eclipsada por edificios de vidrio y concreto del
siglo XX.
miércoles, 16 de mayo de 2018
El rey sin reino
Esta fue la noticia que el Diario de la
Tarde de Buenos Aires dio el 16 de diciembre de 1833
La circulación de información entre Europa, Sudamérica, México y Norteamérica tardaba de dos a tres meses, generalmente, algo que claramente revela la nota de prensa adjunta.
El nombre completo de esta publicación
fue Diario de la Tarde, comercial, político y literario
y salió a la venta de 1831 a 1852. Podría decirse que fue el
periódico que acompañó al dictador Juan Manuel de Rosas, en su ascenso y
caída de la Presidencia de la Nación Argentina. Se imprimía en
cuatro planas. La principal generalmente incluía información
política, seguida de reportes marítimos y novedades científicas y
literarias. Las páginas tres y cuatro estaban cubiertas de anuncios
comerciales, desde un libro y un toro, hasta un esclavo. En esta publicación que circulaba de lunes a sábado, escribió el joven Bartolomé Mitre, quien tiempo después, en 1870, fundaría La Nación de Buenos Aires y luego llegaría a ser presidente de la República.
El fallecimiento de Fernando VII, borbón que destrozó su circunstancia, como diría José Ortega y Gasset, fue difundido como noticia, de barco en barco, augurando difíciles tiempos para España, que ya desde las invasiones inglesas de 1806 y 1807 a Montevideo y Buenos Aires había sido desafiada por los británicos. José Vasconcelos escribió en su Historia de México, en la sección donde se refiere al movimiento de independencia, que Napoleón fue el corresponsable de la debacle hispana y latina, vendiendo la Luisiana a los Estados Unidos de América y cediendo en definitiva la hegemonía mundial al Reino Unido de la Gran Bretaña.
El fallecimiento de Fernando VII, borbón que destrozó su circunstancia, como diría José Ortega y Gasset, fue difundido como noticia, de barco en barco, augurando difíciles tiempos para España, que ya desde las invasiones inglesas de 1806 y 1807 a Montevideo y Buenos Aires había sido desafiada por los británicos. José Vasconcelos escribió en su Historia de México, en la sección donde se refiere al movimiento de independencia, que Napoleón fue el corresponsable de la debacle hispana y latina, vendiendo la Luisiana a los Estados Unidos de América y cediendo en definitiva la hegemonía mundial al Reino Unido de la Gran Bretaña.
viernes, 11 de mayo de 2018
Un escudo mexicano en Uruguay
Juan María Pérez fue un montevideano de la primera mitad del siglo XIX, hombre de gran fortuna que, dice la leyenda, compró para su habitación matrimonial una cama de oro que en la cabecera y la piecera llevaba el escudo mexicano republicano de la primera mitad del siglo XIX.
Se desconocen las motivaciones que este ganadero, comerciante y político tuvo para hacerse de un mueble de estas suntuosas características. Tampoco se sabe quién fue el dueño original. La cama que aparece en estas fotografías es en realidad de latón con un baño de oro.
| Esta cama que perteneció a un comerciante montevideano del siglo XIX muestra en el centro un escudo republicano de México. Foto: GGEM |
Pérez nació en 1790, se casó a los 39 años y murió en 1845. Vivió un periodo crucial en la vida de lo que llegaría a ser la República Oriental del Uruguay. En su juventud se formó como teólogo, una disciplina que compartían los religiosos con los laicos, todavía en el siglo XVIII; fue miembro de una élite de la provincia oriental de Río de la Plata que apreciaba la heráldica y el poder de los símbolos.
El Museo Romántico de la ciudad de Montevideo exhibe la cama en la habitación principal de una casa con patio y pozo de agua al centro, caracrerística de la primera mitad del siglo XIX, que perteneció a un comerciante de apellido Montero.
El Museo Romántico de la ciudad de Montevideo exhibe la cama en la habitación principal de una casa con patio y pozo de agua al centro, caracrerística de la primera mitad del siglo XIX, que perteneció a un comerciante de apellido Montero.
En la habitación principal, los retratos de la familia Pérez custodian desde lo alto la cama dorada. Don Juan María, que fue uno de los hombres más ricos de la provincia Oriental y doña Paula Fuentes y sus hijos miran atentos, como una familia tradicional y pudiente de la época, en una sociedad en la que primaba el pensamiento romántico nacionalista, con una mezcla de símbolos e iconografías clásicas de proyectos e ideas de nuevas nacionalidades y Estados soberanos.
Etiquetas:
Escudo republicano mexicano,
Juan María Pérez,
Montevideo,
Museo Romántico,
provincia Oriental de Río de la Plata
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
